
Alejandra Acosta es una ilustradora y diseñadora chilena, dedicada profesionalmente a la ilustración desde 2008. Actualmente combina su trabajo creativo con la docencia, desempeñándose como profesora de Ilustración en la Universidad del Desarrollo y en la Pontificia Universidad Católica de Chile.
A lo largo de su trayectoria ha publicado libros para niños y adultos con editoriales de Chile y del extranjero. También colabora de manera constante con medios impresos y diversas marcas.
Su obra se distingue por un lenguaje gráfico diverso y experimental. La investigación de técnicas y soportes forma parte esencial de su proceso creativo, permitiéndole abordar cada proyecto desde nuevas miradas y exploraciones visuales.

Esa búsqueda se manifiesta con claridad en el proyecto de la camisa blanca. Una iniciativa concebida y desarrollada íntegramente por mujeres. Diez artistas diseñaron su propia camisa, incorporando en cada pieza su identidad y disciplina. Las ilustraciones estuvieron a cargo de Alejandra, quien desde un estilo delicado, minimalista y profundamente personal, logró capturar la esencia de cada creadora y de sus diseños.
De esta colaboración surgieron diez ilustraciones que posteriormente se transformaron en un set de postales. Hoy te invitamos a conocer más sobre su proceso creativo y el talento con el que Alejandra dio forma visual a esta experiencia colectiva.
PROCESO CREATIVO | ILUSTRAR LAS CAMISAS
¿Cómo mantuviste coherencia entre las 10 ilustraciones sin perder la individualidad de cada una?
Para mí, la coherencia radica en un lenguaje visual común, como una paleta de colores o una materialidad específica. En este caso me pareció importante trabajar con una línea limpia, pero que al mismo tiempo tuviera una gestualidad interesante, sobre todo porque el énfasis lo puse en la construcción de cada una de las camisas y en los detalles que las hacen únicas, como pliegues o costuras.
¿Hubo alguna historia personal o detalle gestual que se transformara en un punto clave de un retrato?
Me propuse enfocarme en un detalle especial que la hiciera especial a cada una. En algunos casos, era un accesorio icónico, en otros un corte de pelo que la hace única. Esto me ayudó a transmitir la individualidad de cada artista, como un lenguaje silencioso y esos pequeños gestos se convirtieron finalmente en el corazón de los retratos.
¿Cómo equilibraste tu estilo personal con la necesidad de hacer visible la identidad de otras artistas y creadoras?
Mi estilo es algo que no puedo dejar de lado, pero cuando ilustro a otras personas, siempre trato de incluir elementos que representen su identidad. Me interesa que cada retrato mantenga un equilibrio entre lo que soy como ilustradora y lo que cada una de ellas proyecta.
¿Qué significó para ti asumir la tarea de ilustrar a las 10 mujeres del proyecto junto a sus camisas?
Fue un tremendo honor. Pas Denom es una marca que admiro desde hace tiempo. Como ex directora de arte de una revista de moda, siempre me ha interesado la relación entre la moda y la sociedad, y la forma en que la ropa dialoga con la vida real.
Como ilustradora fue una oportunidad de conectar con historias que no son las mías. Ilustrarlas no solo era un trabajo de diseño, sino de escucha, de hacer visible lo que cada una de estas mujeres representa.
¿Cómo entendiste el desafío de representar no solo a cada mujer, sino también la esencia de su camisa?
El desafío estaba en no quedarme solo con lo obvio. La camisa es más que una prenda, es parte de una historia, una actitud, un momento. La clave fue entender esa conexión: cómo la camisa se convierte en un reflejo de la mirada de cada una de estas mujeres, y cómo a través de la ilustración poder expresar su esencia.
